...el tuerto que me miró...
El día de ayer fue funesto.
El primer disgusto vino de camino al trabajo. Pensé que con eso ya había agotado toda la mala suerte que puede tener una pequeña Gretchen en un sólo día. ¡Pero nooooo!
Me mordí la lengua comiendo. Me hice sangre y todo.
...y... La Gran Aventura: Tardé DOS HORAS en volver del roko. ¡Dos Horazas! A las 9 pensé que era una buena hora para retirarme, y así asegurarme llegar a casa antes de las 10 (...ilusa...). Decidí jugármela al 7, que la combinación 7+40 es más agradable que la 29+???. Me senté tranquilamente en la parada a escribir unas cosillas. Sólo levanté la cabeza cuando llegó un latino -no puedo determinar la nacionalidad-, bañado en colonia, que dijo "buenas noches". Me sorprendió, pero realmente el hombre estaba así de bien educado: cuando llegó más tarde otro señor, también le saludó. Miré el reloj: las 9.30 ...debe quedar poco -pensé.
A eso de las 9.45 el señor que más tarde había llegado decidió coger uno de los múltiples 29s que pasaban. A las 10 aprox me abandonó mi amigo latino. ¡No lo podía creer!
Me dije: Gretchen, PLAN B. Acababa de pasar un taxi por la calle perpendicular. ¡Eso es! Ya sé que es un pequeño lujo, pero estoy cansada de esperar el autobús y no tiene pinta de que vaya a venir pronto porque... ¡¡¡¡es que en todo este tiempo no he visto a ninguno en sentido contrario!!!!
Como por la calle en la que estaba no pasan taxis, pensé en irme a la Avda de San Luis, mucho más gorda y transitada. También se me ocurrió ponerme en una parada del bus, y montarme en lo que llegase primero.
Fue el bus. 10.15.
A las 10.25 estaba bajándome donde me toca coger el 40. Estaba harta de pasar frío en paradas de autobús, así que tomé la precaución esta vez de leer cuál era la frecuencia de autobuses a lo que ya eran altas horas de la noche. Puf! Entre 18 y 25 minutos. En el cartel del 7 (que lo leí poco antes de que llegase), ponía entre 17 y 20 minutos.
Miré al final de la calle y no vi venir bus alguno. Está bien, pensé. Andaré hasta la siguiente parada y ahí vuelvo a hacer la prueba. Si no llega, ya voy andando hasta casa desde ahí (20 minutos a paso casi de marcha).
Ya había cambiado de disco, ahora escuchaba el Magical Mistery Tour, pero saltándome a las canciones más alegres (tampoco es plan lo de autoinducirme una depre a través de la música). Como YA eran horas intempestivas, la calle estaba vacía y Gretchencilla cantaba "I am the Walruuuuuuus, cu-cu-cu-chú". En estas, a 15 escasos metros de la siguiente parada del bus miro a la calzada y ¡zuuuuuuum! Un 40 a toda leche conducido por un conductor que quiere irse a casa.
Pero a estas alturas del día, había llegado a ser tal la cantidad de infortunios acontecidos, que ni me contrarié. Me reí pensando quién sería el tuerto que me había mirado. Y canté más alto.
Cuando entraba en casa, cantaba "there's nothing you can do that can't be done..."
¡PROST! ¡Por el Metro de Manoteras! ¡QUE LO ABRAN YAAAAAAAA! ¡LO NESSESSSITOOOOOOO!
Me mordí la lengua comiendo. Me hice sangre y todo.
...y... La Gran Aventura: Tardé DOS HORAS en volver del roko. ¡Dos Horazas! A las 9 pensé que era una buena hora para retirarme, y así asegurarme llegar a casa antes de las 10 (...ilusa...). Decidí jugármela al 7, que la combinación 7+40 es más agradable que la 29+???. Me senté tranquilamente en la parada a escribir unas cosillas. Sólo levanté la cabeza cuando llegó un latino -no puedo determinar la nacionalidad-, bañado en colonia, que dijo "buenas noches". Me sorprendió, pero realmente el hombre estaba así de bien educado: cuando llegó más tarde otro señor, también le saludó. Miré el reloj: las 9.30 ...debe quedar poco -pensé.
A eso de las 9.45 el señor que más tarde había llegado decidió coger uno de los múltiples 29s que pasaban. A las 10 aprox me abandonó mi amigo latino. ¡No lo podía creer!
Me dije: Gretchen, PLAN B. Acababa de pasar un taxi por la calle perpendicular. ¡Eso es! Ya sé que es un pequeño lujo, pero estoy cansada de esperar el autobús y no tiene pinta de que vaya a venir pronto porque... ¡¡¡¡es que en todo este tiempo no he visto a ninguno en sentido contrario!!!!
Como por la calle en la que estaba no pasan taxis, pensé en irme a la Avda de San Luis, mucho más gorda y transitada. También se me ocurrió ponerme en una parada del bus, y montarme en lo que llegase primero.
Fue el bus. 10.15.
BSO de la Larga Espera: KAYA (Gracias Bob Marley)
A las 10.25 estaba bajándome donde me toca coger el 40. Estaba harta de pasar frío en paradas de autobús, así que tomé la precaución esta vez de leer cuál era la frecuencia de autobuses a lo que ya eran altas horas de la noche. Puf! Entre 18 y 25 minutos. En el cartel del 7 (que lo leí poco antes de que llegase), ponía entre 17 y 20 minutos.
Miré al final de la calle y no vi venir bus alguno. Está bien, pensé. Andaré hasta la siguiente parada y ahí vuelvo a hacer la prueba. Si no llega, ya voy andando hasta casa desde ahí (20 minutos a paso casi de marcha).
Ya había cambiado de disco, ahora escuchaba el Magical Mistery Tour, pero saltándome a las canciones más alegres (tampoco es plan lo de autoinducirme una depre a través de la música). Como YA eran horas intempestivas, la calle estaba vacía y Gretchencilla cantaba "I am the Walruuuuuuus, cu-cu-cu-chú". En estas, a 15 escasos metros de la siguiente parada del bus miro a la calzada y ¡zuuuuuuum! Un 40 a toda leche conducido por un conductor que quiere irse a casa.
Pero a estas alturas del día, había llegado a ser tal la cantidad de infortunios acontecidos, que ni me contrarié. Me reí pensando quién sería el tuerto que me había mirado. Y canté más alto.
Cuando entraba en casa, cantaba "there's nothing you can do that can't be done..."
¡PROST! ¡Por el Metro de Manoteras! ¡QUE LO ABRAN YAAAAAAAA! ¡LO NESSESSSITOOOOOOO!

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